Sindarin - la Lengua Noble

 

 

También llamada: Élfico gris, la lengua de Beleriand, la lengua noble; en SdlA a menudo designada simplemente como "la lengua élfica". Llamada "noldorin" en escritos de Tolkien previos a SdlA, pero esto es inexacto conforme a su visión madura o "clásica" de la historia de este lenguaje (el escenario presentado en los Apéndices de SdlA y fuentes posteriores).

HISTORIA INTERNA

El sindarin fue la lengua eldarin principal en la Tierra Media, la lengua vernácula utilizada por los Elfos Grises o Sindar. Fue la descendiente más destacada del telerin común, que era a su vez una rama más del eldarin común, el antecesor del quenya, telerin, sindarin y nandorin."En su origen la lengua de los Elfos Grises estaba emparentada con el quenya," explica Tolkien, "porque era la lengua de aquellos Eldar que habían llegado a las orillas de la Tierra Media y no habían atravesado el Mar, quedándose un tiempo en las costas del país de Beleriand. Allí Thingol Mantogrís de Doriath era el rey, y en el largo crepúsculo la lengua...se había apartado mucho de la lengua de los Eldar de más allá del Mar" (SdlA Apéndice F). Aunque se dice que el sindarin es la mejor conservada de las lenguas eldarin de la Tierra Media (*PM:305), es incluso así también la lengua élfica más radicalmente transformada de la que tenemos un conocimiento extenso: "el lenguaje de los Sindar ha cambiado mucho, incluso en un crecimiento tan sutil como el de un árbol puede modificarse imperceptiblemente su forma, tanto quizá como una lengua no-escrita mortal pueda cambiar en quinientos años o más. Ya antes del Amanecer del Sol era un habla enormemente diferenciada del quenya, y aunque después del Amanecer todo cambio fue rápido, durante un tiempo en la segunda Primavera de Arda estos cambios fueron, si cabe, aún más rápidos". (*WJ:20). El desarrollo desde el eldarin común al sindarin implica cambios mucho más radicales que el desarrollo desde el EC al quenya, o al telerin de Aman. Tolkien sugirió que el sindarin "había cambiado con los cambios de las tierras mortales" (SdlA Apéndice F). Esto no quiere decir que los cambios fuesen incoherentes y poco sistemáticos; fueron definitivamente regulares - pero modificaron dramáticamente el sonido general y la musicalidad del lenguaje. Algunos de los cambios destacados incluyen la supresión de las vocales finales, la transformación de las oclusivas sordas p, t, k en las sonoras b, d, g cuando siguen a una vocal, la transformación de las oclusivas sonoras en fricativas en la misma posición (excepto g, que desaparece) y la alteración de muchas vocales, a menudo por asimilación con otras vocales. De acuerdo con *PM:401, "el desarrollo (¿natural?) del sindarin se había alterado, tiempo antes de la llegada de los Ñoldorin exiliados, principalmente por la inclusión de cambios sutiles similares a los de las lenguas de los Hombres". En referencia a estos grandes cambios, *PM:78 señala que "era aún una lengua bella, muy adecuada para los bosques, las colinas y las costas en los que había tomado forma".
          En la época en que los Noldor regresaron a la Tierra Media, casi tres milenios y medio después de su separación de los Sindar, el sindarin clásico estaba completamente desarrollado. (Incluso parecía haber entrado en una fase más estable, a pesar de la afirmación de Tolkien de que los cambios fueron rápidos después del Amanecer del Sol: los que acaecieron durante los siguientes siete mil años, hasta la época de Frodo, fueron casi imperceptibles comparados con el veloz desarrollo de los tres mil años precedentes.) En la Primera Edad, coexistían varios dialectos del sindarin - la antigua lengua de Doriath, el dialecto occidental de los Falathrim o "Pueblo de la Costa" y el dialecto septentrional de los Mithrim. No se sabe con certeza cuál de éstos fue la base del sindarin hablado en Épocas posteriores, aunque la lengua de los Falathrim parece ser la mejor candidata, ya que Doriath fue destruida, y lo poco que sabemos del sindarin septentrional sugiere que difería del sindarin de los días de Frodo. (El nombre Hithlum pertenece a este dialecto; véase *WJ: 400).
          En un primer momento, los Noldor y los Sindar fueron incapaces de entenderse mutuamente, ya que sus lenguas se habían distanciado demasiado durante su larga separación. Los Noldor aprendieron sindarin rápidamente e incluso empezaron a traducir sus nombres quenya al élfico gris, pues "encontraban absurdo y de mal gusto llamar a personas vivas que hablaban sindarin cotidianamente con nombres de un idioma tan distinto" (*PM:341). Algunas veces los nombres eran adaptados con sumo cuidado, tal como debió hacerse con Altariel, retrocediendo hasta su (hipotética) forma en eldarin común *Ñalatârigellê; partiendo de esta "reconstrucción" los Noldor derivaron la forma sindarin que habría aparecido en sindarin si realmente hubiera existido el nombre arcaico *Ñalatârigellê: Galadriel. Los nombres no siempre se tradujeron con tanto cuidado. El destacado nombre de Fëanor es, de hecho, un compromiso entre el quenya puro, Fëanáro, y la forma sindarin correcta, Faenor, ("correcta" en el sentido de que esta es a la que habría evolucionado dentro del sindarin, la forma primitiva *Phayanâro, si en verdad se hubiera dado este nombre en el eldarin común de la Antigüedad). Algunos nombres como Turukáno o Aikanáro, simplemente fueron sindarizados en el sonido, si bien las formas resultantes, Turgon y Aegnor resultaban poco significativas en élfico gris (*PM:345). Muchas de las traducciones tuvieron lugar muy temprano, antes de que los Noldor hubieran captado todas las sutilezas del sindarin - por lo que los nombres resultantes "eran, a menudo, incorrectos: es decir, no se correspondían exactamente en significado; ni las formas resultantes en sindarin eran siempre las más cercanas a las quenya" (*PM:342).
          Pero los Noldor, desde siempre expertos lingüistas, adquirieron un rápido dominio de la lengua sindarin y establecieron su relación precisa con el quenya. Veinte años después de la llegada de los Noldor a la Tierra Media, durante la Mereth Aderthad o Fiesta de la Reunión, "la gente habló sobre todo la lengua de los Elfos Grises, aun los mismos Noldor, pues aprendieron deprisa el idioma de Beleriand; en cambio los Sindar eran lentos en dominar la lengua de Valinor" (Silmarillion cap. 13). El quenya como lengua hablada fue finalmente abolido por Thingol cuando supo que los Noldor habían asesinado a muchos Teleri y robado sus barcos para regresar a la Tierra Media: "¡Nunca otra vez quiero oír la lengua de los que mataron a mi gente en Alqualondë! Ni nadie la hablará abiertamente en el reino, mientras dure mi Poder". En consecuencia "los Exiliados adoptaron la lengua sindarin en la vida cotidiana". (Silm. cap. 15). Parece que el edicto de Thingol únicamente aceleró el proceso, dado que, como ya se ha dicho, muchos de los Noldor ya hablaban sindarin.
          Más tarde, los Hombres Mortales aparecieron en Beleriand. El Apéndice F en SdlA (y CI:276) nos informa que "sólo los Dúnedain entre todas las razas de los hombres conocían y hablaban la lengua élfica; sus antepasados habían aprendido la lengua sindarin, y la transmitieron a sus hijos junto con todo lo que sabían, y cambió muy poco con el paso de los años". Quizás fueron los Dúnedain quienes estabilizaron el sindarin, al menos tal como lo usaron entre ellos (CI:275 establece que el sindarin empleado por los Hombres Mortales, por lo demás "tendió a diferenciarse y volverse dialectal"). Cualquiera que haya sido el sindarin habitual entre los Hombres en Épocas posteriores, en la Primera Edad "la mayor parte [de los Edain] no tardó en aprender la lengua de los Elfos Grises, como habla común, y también porque había muchos que deseaban sobre todo aprender la ciencia de los Elfos" (Silmarillion cap. 17). Con el tiempo, algunos Hombres conocieron y hablaron sindarin tan fluidamente como los Elfos. La célebre balada Narn i Chîn Húrin (tal y como se escribe correctamente) fue obra de un poeta de los Hombres llamado Dírhavel, "pero los Eldar le concedieron gran valor, pues Dírhavel empleó en ella la lengua de los Elfos Grises con suma habilidad" (CI:190. Por otro lado el pueblo de Haleth nunca aprendió bien, ni con agrado, el sindarin; véase CI:471). Túrin aprendió sindarin en Doriath; una tal Nellas "le enseñó a hablar la lengua sindarin según la manera del viejo reino, más antigua, más cortés y más rica en hermosas palabras" (CI:103).
          Los mismos Elfos continuaron usando el sindarin a lo largo de toda la Primera Edad. Uno hubiera podido pensar que los Noldor de un asentamiento noldorin como Gondolin habrían revivido el quenya como lengua propia hablada, pero parece que no fue el caso, excepto en la Casa Real: "Para la mayor parte del pueblo de Gondolin [el quenya] se había convertido en una lengua libresca, y, como los otros Noldor, utilizaban el sindarin como lengua cotidiana" (CI:76). Tuor oyó a la Guardia de Gondolin hablar primero en quenya y luego "en la lengua de Beleriand [sindarin], aunque con inflexiones algo extrañas, como las de un pueblo que hace mucho tiempo se separó de sus hermanos" (CI:63). Incluso el nombre quenya de la ciudad, Ondolindë, aparece siempre en su forma sindarizada Gondolin (aunque esta es una mera adaptación y no "auténtico" sindarin; la foma primitiva *Gondolindê habría evolucionado a **Gonglin, si la palabra se hubiera heredado).
          Gran número de hablantes de sindarin perecieron en las guerras de Beleriand, pero gracias a la intervención de los Valar, Morgoth fue finalmente derrotado en la Guerra de la Cólera. Muchos Elfos marcharon a Eressëa cuando finalizó la Primera Edad, y de entonces en adelante el sindarin pasó evidentemente a ser una lengua hablada tanto en el Reino Bendecido como en la Tierra Media (un pasaje del Akallabêth, citado más abajo, indica que los Númenóreanos conversaban con los Eressëanos en sindarin). Los Valar querían recompensar a los Edain por sus sufrimientos en la guerra contra Morgoth y elevaron una isla en el mar, y los Hombres, siguiendo la Estrella de Eärendil hasta su nuevo hogar, fundaron el reino de Númenor.
          El sindarin fue ampliamente usado en Númenor: "Porque aunque este pueblo todavía hablaba su propio idioma, los reyes y señores conocían y hablaban también la lengua élfica, que habían aprendido en los días de la alianza, y por tanto aún conversaban con los Eldar, fuera con los de Eressëa o con los del oeste de la Tierra media" (Akallabêth). Los descendientes del pueblo de Bëor incluso usaban el sindarin en su vida cotidiana (CI:275). Aunque el adûnaico era la lengua vernácula para la mayoría del pueblo Númenóreano, "casi todos tenían un cierto conocimiento del sindarin" (CI:275). Pero las cosas cambiaron más tarde. Los Númenóreanos empezaron al envidiar la inmortalidad de los Elfos, y gradualmente abjuraron de su antigua amistad con Aman y los Valar. Cuando Ar-Gimilzôr "prohibió totalmente el uso de las lenguas eldarin" alrededor del 3100 de la Segunda Edad, debemos suponer que incluso los Bëoreanos abandonaron el sindarin y adoptaron en su lugar el adûnaico (CI:285). La historia de la locura de Ar-Pharazôn, la fingida "rendición" de Sauron, la total corrupción de los Númenóreanos y la Caída de Númenor son bien conocidas gracias a la Akallabêth. Tras la Caída, los Amigos de los Elfos supervivientes instauraron los Reinos en el Exilio, Arnor y Gondor, en la Tierra media. *PM:315 dice: "Los Fieles (tras la Caída)...hablaban sindarin, y en esa lengua bautizaron todos los lugares a los que dieron un nuevo nombre en la Tierra Media. El adûnaico fue restringido al uso diario y como tal fue abandonado al descuido y la corrupción, era, además, la única lengua de los analfabetos. Todos los hombres de alto linaje y todos a los que se enseñaba a leer y escribir usaban el sindarin, incluso como lengua cotidiana entre ellos. En algunas familias, se dice, el sindarin se convirtió en la lengua materna, y la lengua vulgar adûnaica se aprendió sólo raras veces, cuando era necesario. No obstante, no se enseñó sindarin a los extranjeros, tanto porque se mantuvo como señal distintiva de descendencia Númenóreana como por su probada dificultad de aprendizaje - mayor que la de la «lengua vulgar»." De acuerdo con esto, también se afirma que el sindarin había sido "la lengua normalmente hablada por el pueblo de Elendil" (CI:354).
          Entre los Elfos mismos, el sindarin se extendió hacia el este durante la Segunda y Tercera Edad y desplazó a la larga a algunas de las lenguas silvanas (nandorin, daniano)."A fines de la Tercera Edad las lenguas silvanas ya no se hablaban probablemente en las dos regiones que tuvieron más importancia en los tiempos de la Guerra del Anillo: Lórien y el reino de Thranduil, al norte del Bosque Negro" (CI:326). El silvano desaparecía, el sindarin se imponía. En realidad, SdlA1/II cap. 6 nos da la impresión de que el idioma usado en Lórien era alguna lengua extraña de los Elfos de los Bosques, pero Frodo, el autor del Libro Rojo, estaba errado. Una nota al pie en SdlA Apéndice F explica que en los días de Frodo, en Lórien también se hablaba sindarin "aunque con un acento peculiar, pues la mayor parte de la gente era de origen silvano. Este acento y su limitada familiaridad con el sindarin confundió a Frodo (como lo señala en El Libro del Thain un comentarista de Gondor)". CI:325 profundiza en esto: "En Lórien, donde la mayor parte de la gente era de origen sindarin o noldorin, escapados de Eregion, el sindarin se había convertido en la lengua común. No se sabe, por supuesto, en qué se diferenciaba este sindarin hablado de las formas de Beleriand - véase [SdlA1] II 6, donde Frodo observa que el lenguaje del pueblo silvano que utilizaban entre ellos era distinto del que se usaba en el Oeste -. Es probable que las diferencias se refirieran sobre todo a lo que hoy llamaríamos «acento»: diferencias entre los sonidos vocálicos y las entonaciones, en cantidad suficiente como para confundir a Frodo, que no hablaba un sindarin realmente puro. También pueden haber habido, claro está, algunos localismos y ciertos elementos imputables en última instancia a la antigua lengua silvana. El sindarin estándar, sin "acento", evidentemente era el hablado en Rivendel y entre el pueblo de Círdan en los Puertos".
          Pero al final de la Tercera Edad, los Elfos fueron abandonando la Tierra Media sin importar qué lengua hablaran. El dominio de los Hombres Mortales, los Segundos Nacidos de Ilúvatar, estaba a punto de comenzar. Tolkien observa que a finales de la Tercera Edad había probablemente más Hombres que hablaban el sindarin o conocían el quenya que Elfos que hacían una cosa o la otra (Cartas:494). Cuando Frodo y Sam se encontraron con los hombres de Faramir en Ithilien, los escucharon hablar primero en la lengua común (oestron), para expresarse luego en "otro idioma que les era propio. Con profunda extrañeza Frodo advirtió, al escucharlos, que hablaban lengua élfica, o una muy similar; y los miró maravillado, pues entonces supo que eran sin duda Dúnedain del Sur, del linaje de los Señores de Oesternesse" (SdlA2/IV cap. 4). En Gondor, "el sindarin era una lengua culta adquirida y empleada por los de ascendencia más puramente N[úmenóreana]" (Cartas:494). El locuaz herborista de las Casas de Curación se refería al sindarin como "la lengua noble" (SdlA3/V cap. 8: "Vuestra señoría ha pedido hoja de reyes como la llaman los rústicos, o athelas, en la lengua noble, o para quienes conocen algo del valinoreano [= quenya]...").
          Qué pasó con el sindarin en la Cuarta Edad es algo que no sabremos nunca. Como el quenya, debió haberse recordado tanto tiempo como perduró el reino de Gondor.

Denominaciones del lenguaje

"Sindarin" es el nombre quenya de esta lengua, palabra derivada de Sindar *"Los Grises" = Elfos Grises; que puede ser (y es) traducido como élfico gris. No se sabe con certeza cómo llamaban los Sindar a su propia lengua. Se dice de los Elfos de Beleriand que "su propia lengua era la única que habían oído siempre; y no necesitaban de ninguna palabra para definirla y diferenciarla" (*WJ:376). Los Sindar con probabilidad se referían a su propia lengua simplemente como edhellen "élfico". Como se ha indicado más arriba, el herborista de las Casas de Curación se refería al sindarin como la "lengua noble" (mientras que "la más noble de las lenguas del mundo" sigue siendo el quenya, CI:279). A lo largo de SdlA, el término empleado habitualmente es "la lengua élfica", ya que el sindarin era la lengua vernácula empleada por los Elfos.

HISTORIA EXTERNA

En 1954, en Cartas:208, Tolkien afirmó que la lengua viva de los Elfos del Oeste (sindarin o élfico gris) es la que habitualmente encontramos (en SdlA), especialmente en los nombres. Ésta deriva de un origen que les es común a ella y al quenya; pero las diferencias fueron deliberadamente ideadas para darle un carácter lingüístico semejante (que no idéntico) al galés: "porque encuentro ese carácter muy atractivo en algunos temples lingüísticos, y porque parece adecuarse al tipo de leyendas e historias más bien «célticas» que cuentan sus hablantes". Más tarde, descubrió que "este elemento de la historia ha proporcionado quizá más placer a muchos lectores que cualquier otra cosa en ella" (MC:236).
          Una lengua de sonoridad galesa o céltica estuvo presente en los mitos de Tolkien desde el principio. Este lenguaje se llamó originalmente gnómico (Gnomish) o I·Lam na·Ngoldathon, "la lengua de los Gnomos (Noldor)". El diccionario gnómico original de Tolkien, fechado alrededor de 1917, se publicó en Parma Eldalamberon #11, y resultó ser un documento muy inteligible, con miles de palabras. Muchas palabras gnómicas pueden encontrarse también en los apéndices de CP1 y CP2. Parma publicó además una gramática gnómica (nunca completada). Pero aunque Tolkien invirtió mucho tiempo y esfuerzo en este lenguaje, fue de hecho rechazado más tarde. En *PM:379, en un documento posterior, Tolkien se refiere al gnómico como "la lengua élfica que finalmente se convirtió en aquella que conocemos como sindarin" e indica que "era aún primitiva y desorganizada". Algunos de los conceptos centrales de la gramática gnómica, en particular determinadas mutaciones consonancias, se reciclaron luego en el sindarin. Una cierta cantidad de vocablos gnómicos también sobrevivieron en sindarin, inalterados o en formas reconocibles. A pesar de esto, el gnómico era en realidad un lenguaje completamente diferente, si bien poseía un estilo fonético levemente parecido al del sindarin (¡montones de ch's y th's, y consonante final en la mayoría de las palabras!). Una importante particularidad del sindarin, la metafonía o afección de vocales, aparece reseñada por primera vez en las gramáticas escritas por Tolkien en los años 20. Pero no fue hasta los años 30, en las Etimologías, que surgió de los apuntes de Tolkien un lenguaje realmente parecido al sindarin de SdlA. Éste se llamaba, como se indicó más arriba, "noldorin", ya que, como su predecesor gnómico, se concibió como el lenguaje, no de los Sindar, sino de los Noldor - desarrollado en Valinor. El quenya se pensó en esta etapa sólo como lengua de los Lindar (más tarde Vanyar). Sólo mucho más tarde, cuando se empezaban a escribir los Apéndices de SdlA, Tolkien abandonó esta idea y transformó el noldorin en sindarin. Hizo del quenya la lengua nativa tanto de los Vanyar como de los Noldor - que más tarde simplemente adoptaron el sindarin cuando llegaron a la Tierra Media. Se "rechazó" que el lenguaje de sonoridad céltica de los mitos de Tolkien fuese, después de todo, su propia lengua (aunque en los anales de la Tierra Media, llegaron a ser ciertamente sus usuarios más prominentes). No se originó en el Reino Bendecido de Valinor, sino que era una lengua indígena de la Tierra Media.
          En la concepción antigua, los Elfos nativos de Beleriand hablaban una lengua llamada ilkorin, que de hecho fue desplazada por el sindarin cuando Tolkien realizó su revisión (Edward Kloczko ha argumentado que el ilkorin fue transformado en el dialecto septentrional del sindarin; su artículo se adjunta en mi propio ensayo sobre el ilkorin).
          La decisión de Tolkien de revisar en esencia la historia del lenguaje de sonoridad céltica de sus mitos fue probablemente afortunada, haciendo el escenario lingüístico mucho más plausible: sin duda era difícil imaginar que los Vanyar y los Noldor pudiesen haber desarrollado dos lenguajes tan marcadamente distintos como el quenya y el "noldorin", mientras convivían como vecinos en Valinor. Transformando el "noldorin" en sindarin se solucionó ese problema; ahora las dos ramas del élfico podrían desarrollarse de manera totalmente independiente durante las largas eras que sus hablantes vivieron en absoluta separación los unos de los otros.
          El "noldorin" de las Etimologías no es exactamente idéntico al sindarin tal y como éste aparece en SdlA, ya que Tolkien nunca dejó de refinar y alterar sus lenguajes inventados. Pero muchas de las diferencias que separan al "noldorin" del sindarin de SdlA son afortunadamente regulares, reajustando Tolkien algunos detalles de la evolución a partir del élfico primitivo. Por lo tanto, la mayor parte del material "noldorin" puede actualizarse con bastante facilidad para concordar con el escenario lingüístico de SdlA. Unas cuantas palabras deben ser alteradas sutilmente; por ejemplo, el diptongo "noldorin" oe debería ser más bien ae en sindarin. Un ejemplo involucra a Belegoer, como nombre del Gran Océano (CP:403, 407); Tolkien cambió más tarde esta forma a Belegaer - y así aparece en el mapa del Silmarillion publicado. Otro cambio tiene que ver con las consonantes lh- y rh-; allí donde se dan en "noldorin", muchos ejemplos muestran que el sindarin debería tener en su lugar l- y r- simples. De este modo, podemos deducir que una palabra "noldorin" como rhoeg ("equivocado", CP:442) debería ser más bien raeg en sindarin - aunque la última forma no está registrada en ningún sitio. Se ha sugerido que el "noldorin" de las Etimologías, con sus diferentes peculiaridades, puede identificarse con el dialecto "un tanto extraño" del sindarin que los Noldor hablaban en Gondolin (CI:63). De este modo, incluso podríamos justificar que se llamase "noldorin" en lugar de sindarin. Sin embargo, también es posible que Tolkien hubiera considerado el "noldorin" totalmente obsoleto en la medida que difería de su posterior visión del sindarin.

FONOLOGÍA ELEMENTAL

La fonología sindarin es menos restrictiva que la quenya. Se permite una amplia gama de grupos consonánticos en cualquier posición, mientras que en quenya, en posición inicial y final de palabra, éstos son virtualmente inexistentes. Son frecuentes los sonidos ch (el ach-Laut alemán, NO como en español español chaval, sino más bien similar a nuestra j) y th, dh ( [], [] en fonética; o, de otro modo, th como en español el sonido de z; dh como una d más suave y fricativa que la del español espada, quizás similar a la d de advertir). Tolkien usó a veces el carácter especial eth (ð) para significar dh, y ocasionalmente también vemos el carácter thorn (þ) en lugar de th. Sin embargo, nosotros aquí usaremos los dígrafos, como en SdlA. Las oclusivas sordas p, t, c nunca se dan siguiendo a una vocal, sino que son suavizadas a b, d, g (véase más abajo). Obsérvese que, como en quenya, c siempre se pronuncia k (ejemplo clásico: Celeborn = "Keleborn", no "Zeleborn"). A final de palabra, f se pronuncia como un sonido entre f y v, como en el nombre Olaf, o el inglés of. (Según la ortografía tengwar, una palabra como nef realmente se pronuncia nev.) R debería ser vibrante, con en español, ruso, etc. Los dígrafos rh y lh representan r y l sordas, respectivamente (pero a veces estas combinaciones pueden en realidad querer significar r + h o l + h, como en Edhelharn - lo que no es sorprendente, ya que nuestro alfabeto no puede representar el sindarin de una manera totalmente adecuada).

El sindarin tiene seis vocales, a, e, i, o, u e y, la última de las cuales se corresponde con el alemán ü o el francés u como en Lune; (pronúnciese en español como i, mientras los labios adoptan la posición que tomarían para pronunciar u). Las vocales largas se marcan con un acento (á, é, etc.), pero en el caso de monosílabos acentuados (tónicos) las vocales tienden a alargarse especialmente y se marcan con un acento circunflejo: â, ê, etc. Por desgracia, en HTML uno no puede poner un circunflejo sobre la vocal y. Con el fin de evitar grafías desagradables como my^l ("gaviotas", *WJ:418), usamos en su lugar una tilde (las palabras pertinentes que se dan en este artículo son býr, thýn, fýr, rýn, mrýg, mýl, 'lýg y hýn - que idealmente deberían llevar un circunflejo y no una tilde). Esto no es muy grave: en escritura tengwar no se hace distinción alguna entre las vocales largas y las extralargas; el empleo de circunflejos en lugar de tildes en los monosílabos es simplemente una complicación adicional que Tolkien introdujo en su ortografía románica para el sindarin (con la evidente intención de aclarar suficientemente como se tenían que pronunciar las palabras).
          Los diptongos sindarin incluyen ai, ei, ui y au (tal como los conocemos en español). A final de palabra, au se escribe aw. Además tenemos los diptongos ae y oe, que no tienen equivalente en español, en los que la e se puede casi pronunciar como i; realmente Tolkien sugirió su sustitución por ai y oi si no te importan tales detalles (incluso anglicanizó ocasionalmente Maedhros como "Maidros", pero a cualquiera que lea este documento probablemente le importen estos detalles). Ae y oe son simplemente las vocales a, o pronunciadas en una sílaba conjuntamente con la vocal e, al igual que ai y oi son a y o pronunciadas junto a la i. De forma confusa, no obstante, en los escritos de Tolkien se usa también a veces el dígrafo oe para representar metafonía de o, al parecer el mismo sonido que representa ö en alemán (en realidad en este artículo normalmente hemos preferido la grafía ö, para evitar confusiones). A fines de la Tercera Edad, ö se había fundido con e (¡que es la razon por la cual las Montañas Grises aparecen como Ered Mithrin y no como Öröd Mithrin en el Mapa de SdlA!), pero aún necesitaremos referirnos a este sonido cuando analicemos el sindarin arcaico.

EL CORPUS

Entre los ejemplos más importantes de sindarin en SdlA se incluyen:

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